sábado, 21 de enero de 2012

Obsesión: "Ser millonario, naturalmente". Así es Kim Schmitz.



Multimillonario, ostentoso y excéntrico. Kim Schmitz está bajo sospecha. El ex hacker alemán, que hoy preside una compañía de capital riesgo, despierta intrigas. Schmitz afirma que inyectó hace unas semanas cuatro millones de euros al portal de compras LetsBuyIt, en crisis. Prometía 50 millones de euros más. La empresa LetsBuyIt ha conseguido el dinero, pero parece que Schmitz no figura entre los inversores. "Anuncié que los 50 millones llegarían y así ha sido. No puedo decir que yo figure entre los inversores", explicó Schmitz a Ciberp@ís .
Hace dos semanas el nombre de Schmitz reparecía en la prensa internacional. El ex hacker prometía inyectar 50 millones de euros, 8.000 millones de pesetas, a LetsBuyIt, el portal europeo de compras que en los últimos meses está viviendo una fuerte crisis económica.
A partir de ese momento, la leyenda de Kimble empieza a desmoronarse. Schmitz no figuraba entre los inversores. "Rescaté cuatro millones para la primera ronda de LetsBuyIt, pero no puedo decir si estoy entre los nuevos inversores", explica.
Según investigaciones de la publicación The Industry Standard Europe, Kimvestor, la compañía de capital riesgo de Schmitz, no está registrada como empresa en Alemania. Las autoridades germanas no tienen constancia de su existencia. La cantidad que recibió Schmitz por la venta de un 80% de su empresa de seguridad de datos Dataprotect a la firma tecnológica TÜV Rheinland nunca se hizo pública.
"Kimvestor todavía no está registrada como compañía", declaró a Ciberp@ís . "Es un largo proceso administrativo de cambio de nombre: de mi antigua empresa Dataprotect a Kimvestor. De todas maneras, todavía no he firmado ningún contrato legal bajo el nombre de la compañía Kimvestor".
A principios de la década de los noventa, Schmitz se hizo conocido por saltarse los filtros de seguridad del Pentágono y la NASA. Incluso explican que se dedicó a extraer pequeñas cantidades de dinero de cuatro millones de clientes de un banco y transfirió 20 millones de dólares a la organización Greenpeace. Todo desde su piso de Múnich. El resultado fueron tres meses en la cárcel.

El Fugitivo

Kim se hacía llamar Kimble por Richard Kimball, el protagonista de la mítica serie de televisión El fugitivo . De los 20 millones de dólares transferidos a Greenpeace, nada de nada. "Simplemente no es verdad", afirma a la misma publicación Sara Holden, portavoz de Greenpeace Internacional. "Es cierto que la transferencia nunca llegó, porque Citibank lo paró. Pero los diarios documentaron en su día que el dinero se extrajo de las cuentas del banco", explica Schmitz. De su época hacker , no le quedan muchos amigos. El Chaos Computer Club, la cumbre hacker que se celebra en Berlín, le ha negado la entrada.
Hoy es Kim Schmitz, un empresario de la economía de Internet. Tras hurgar en las entrañas de la red, se reconvirtió, como otros tantos hackers , en consultor de seguridad informática. En 1996 fundaba Dataprotect, una empresa de seguridad de datos en la red. La vendió a buen precio.
En enero del año 2000 montó Kimvestor, su propia compañía de capital riesgo, que se nutre de inversores particulares y apuesta por empresas debutantes.. "Estoy muy tranquilo, la compañía va bien. Buscamos nuevas ideas".
Verdad o mentira, leyenda o realidad, lo cierto es que Schmitz ha viajado por todo el mundo y por todo lo alto: en Mónaco se le pudo ver con el actor Bruce Willis; en el Caribe, con una de las chicas de Playboy, y en Cuba con su boina y la estrella del Che Guevara, como él bien se encarga de difundir en su espectacular página.

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