martes, 19 de junio de 2012

el mayor secreto jamas revelado la muerte.....




Quitando el polvo a nuestros pensamientos.Miles de contratiempos aparecen día a día, pero de eso se trata. De una, llámese fuerza divina o quien sabe que quiere hacernos volver a la fila que arbitrariamente nos transforma en solo un ladrillo mas en la pared.  “etiquetado”  de mente revolucionaria, de  la lucha por…. el placer, la vida diaria, el aletargar la muerte, el enriquecimiento, la aspiración espiritual. Todo esto con cortos y simples pasos. Hablar de conocimientos antiguos por boca de otro, creer que si uno no lo ve no lo cree, o considerarse “iluminados” por hacer un curso de fin de semana, son la misma cosa, desde distintas veredas.Si volvemos al pasado unos 1.000 años, el hombre no tenia muchas impresiones  que lo rodeaban. Sabia que debía comer para vivir, consideraba que existían algo superior a quien le brindaba su devoción, y conocía sus limitaciones, respetando a la naturaleza y la tierra que lo albergaba, cuidándola.
 El hombre avanza vida por vida, adquiriendo conocimientos, sumando energía, volviéndose un ser más comprensivo y con mayor predisposición hacia el amor. Dando un sentido a la humanidad de una unión viviente entre el cielo y la tierra, afectada por miles de ciclos conocidos en la actualidad como “Astrológos” Como  el proceso de aprendizaje se daba en unos 21 años, muy similar a lo que hoy en día le sucede al hombre promedio. 2 años de Jardín de infantes , 7 de escuela  primaria, 5 de escuela superior, preparatoria o secundaria y de 5 a 8 de Universidad.Como casi finalización de la instrucción de la mente, se dedicaban otros 7 años a la utilización del lado derecho del cerebro, a encontrar la diferencia entre el pensar y el meditar. Esto se daba en el  el más grande de todo EL EGIPTO DE LOS FARONES , dando lugar al manejo de las emociones. Evolucionando en la selección de los yoes y desarrollando la psique en artes parapsicológicas como la telepatía, radiestesia, etc.  El Libro de los Muertos fue desarrollado como parte de una tradición de manuscritos funerarios que datan del Imperio Antiguo. Los primeros textos funerarios fueron los Textos de las Pirámides, usados por primera vez en la pirámide del rey Unis de la dinastía V, hacia el 2.400 a. C. Los textos fueron grabados en las paredes de las cámaras sepulcrales del interior de las pirámides y eran para uso exclusivo del faraón (y, desde la dinastía VI, también de su consorte). Los Textos de las Pirámides fueron escritos en un estilo de jeroglíficos poco usual, pues muchos de los ideogramas que representan humanos y animales fueron dejados incompletos o dibujados con mutilaciones, muy probablemente para evitar causar cualquier daño al faraón muerto. El propósito de los Textos de las Pirámides era ayudar al rey muerto a ocupar su lugar entre los dioses, en particular a reunirse con su padre divinoRa. En este temprano período el más allá se situaba en el cielo, en lugar del inframundo descrito en el Libro de los Muertos. Hacia el final del Imperio Antiguo los Textos de las Pirámides dejaron de ser un privilegio exclusivamente real, y fueron adoptados por los gobernadores regionales y otros funcionarios de alto rango.
En el Imperio Medio surgió un nuevo tipo de texto funerario, los Textos de los Sarcófagos, que usaban una nueva versión del lenguaje, nuevos sortilegios y, por primera vez, ilustraciones. Los Textos de los Sarcófagos fueron comúnmente escritos en las caras internas de los ataúdes, aunque ocasionalmente se han hallado en las paredes de las tumbas o en papiros. Estos textos estaban a disposición de ricos particulares, con lo que así aumentó enormemente el número de personas que podían esperar participar en el más allá. Este proceso ha sido descrito como «la democratización del más allá».
El Libro de los Muertos fue desarrollado inicialmente en Tebas hacia comienzos del Segundo Período Intermedio, alrededor del 1.700 a. C. La primera aparición conocida de los hechizos contenidos en este libro son los textos del sarcófago de la reina Mentuhotep, de ladinastía XIII, donde los nuevos salmos fueron incluidos junto con textos más antiguos de los Textos de las Pirámides y de losSarcófagos. Algunos de los hechizos introducidos en este momento parecen tener un origen anterior, caso de la rúbrica para el salmo 30B, que afirma que fue descubierta por el príncipe Dyedefhor en el reinado de Micerino, muchos cientos de años antes de lo que atestigua el registro arqueológico.7
Hacia la dinastía XVII el Libro de los Muertos se había extendido no sólo para los miembros de la familia real, sino también para otros cortesanos y funcionarios. En esta etapa los sortilegios se inscribían por lo común sobre los sudarios de lino en los que eran envueltos los difuntos, y en ocasiones también han sido hallados sobre sarcófagos y papiros.
Durante el Imperio Nuevo se desarrolló y expandió considerablemente el Libro de los Muertos. El famoso capítulo 125, el «Pesado del corazón», aparece por vez primera en los reinados de Hatshepsut y Tutmosis III, c. 1475 a. C. A partir de este período, el Libro de los Muertos fue escrito normalmente en un rollo de papiro, y el texto ilustrado con viñetas. Durante la dinastía XIX en particular las viñetas se hicieron de gran riqueza, con preeminencia sobre el texto. En el Tercer Período Intermedio el Libro de los Muertos comenzó a aparecer en escritura hierática además de en los tradicionales jeroglíficos. Los rollos hieráticos fueron una versión más barata, con sólo una pequeña viñeta en principio y producidos en papiros más pequeños. Al mismo tiempo muchos enterramientos usaban textos funerarios adicionales, como el Libro del Amduat.
Durante las dinastías XXV y XXVI el Libro de los Muertos fue actualizado, revisado y estandarizado. Los sortilegios fueron ordenados y numerados por primera vez, dando lugar a la versión que hoy llamamos como la «Recensión saíta» por la Dinastía Saíta. En el Período tardío y el Ptolemaico el Libro de los Muertos se mantuvo sobre la base de esta revisión, aunque cada vez más abreviada hacia el final del período Ptolemaico. Aparecieron nuevos textos funerarios, como los Libros de las Respiraciones o el Libro del Recorrido de la Eternidad. El Libro de los Muertos se dejó de usar en el siglo I a. C., aunque algunos vestigios artísticos sacados de él indican que se siguió usando en época romana.El Libro de los Muertos se compone de una serie de textos individuales acompañados de ilustraciones. La mayoría de sus capítulos comienzan con la palabra ro, que puede significar boca, habla, un capítulo de libro, pronunciación o sortilegio. Esta ambigüedad refleja la similitud de pensamiento en egipcio entre el discurso ritual y el poder mágico. En el contexto del Libro de los Muertos se suele traducir como «capítulo» o «sortilegio», y de ambas maneras serán referidos en este artículo.
En la actualidad se conocen 192 sortilegios, aunque ningún manuscrito individual los contiene todos. Sirven a una gran cantidad de propósitos. Algunos están destinados a dar al fallecido conocimientos místicos en el más allá, o identificarlos a ellos con los dioses, caso del sortilegio , una oscura y larga descripción del dios Atum.Otros son encantos para garantizar que las diferentes partes de un fallecido son preservadas y reunidas, o también para otorgar al muerto el control sobre el mundo que le rodea. Algunos protegen al difunto de fuerzas hostiles, o lo guían a través de los obstáculos del inframundo. Los más famosos son los capítulos referidos al juicio de Osiris en el ritual del Pesado del Corazón.
Los textos y las imágenes del Libro de los Muertos eran tanto mágicos como religiosos. La magia era una actividad tan legítima como el rezo a los dioses, aun cuando la magia estaba dirigida a influir en los propios dioses. De hecho, para los antiguos egipcios hay poca diferencia entre las prácticas mágicas y religiosas.El concepto de magia, heka, estaba íntimamente ligado a la palabra escrita y hablada, por lo que el acto de pronunciar un ritual era una acción de creación; la acción y la pronunciación se consideraban lo mismo. El poder mágico de las palabras se extendió a las palabras escritas. Los egipcios creían que los jeroglíficos eran un invento del dios Tot y gozaban de poder, pues también transmitían toda la fuerza de un sortilegio.Esto era efectivo incluso cuando el texto se acortaba u omitía, como ocurre en los rollos tardíos del Libro de los Muertos y en los que las imágenes gozaban de mayor protagonismo.Los egipcios también creían que conocer el nombre de algo les daba poder sobre ello, por lo que el Libro de los Muertos dotaba a su propietario de los nombres místicos de muchas de las entidades que se encontraría en el más allá y de poder sobre ellas.
Los sortilegios del Libro de los Muertos hacen uso de varias técnicas mágicas que también podían ser usadas en otras áreas de la vida egipcia. Algunos son para amuletos mágicos que podían proteger a los muertos de cualquier daño. Además de ser representados en los papiros del Libro de los Muertos, estos sortilegios han aparecido en amuletos envueltos junto con la momia. La magia diaria hacía uso de un gran número de amuletos. Diferentes artículos que estaban en contacto directo con el cadáver en la tumba, como el soporte de la cabeza, también tenían valor de amuleto. Otros sortilegios también se refieren a las creencias egipcias sobre el poder mágico y curativo de la saliva.

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